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El modelo de empleo
Cifras de desempleo del primer mundo con resultados del tercero, parece una paradoja que solo puede ocurrir en nuestro paÃs. En estos días se conocieron las últimas cifras de empleo aportadas por el Instituto Nacional de Estadística y para el regocijo de todo el país, estamos con un nivel de desempleo record. Muy bien, se ha cumplido una meta tan anhelada por todos los uruguayos, bajar el desempleo. Esto quiere decir que hay un record en el mínimo de personas que no tienen trabajo y que además quieren tener uno, cosa para nada menor y que sin lugar a dudas incide en el nivel de vida de la población. Revisando cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), bastante viejas las que encontré, pero igualmente válidas para ejemplificar, podemos ver que hay países de Europa que tienen tasas de desempleo significativamente mayores que las actuales de Uruguay, por ejemplo, Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, etc. Sin embargo, éstos países tienen niveles de vida notablemente superiores al de nuestro país. ¿Cuál es el motivo de esto? Por supuesto que es un problema bastante complejo, y muchas interpretaciones de la realidad se pueden hacer, pero resulta bastante claro que una cifra de desempleo baja, no es la más importante de las variables para que el nivel de vida de la población sea bueno. Hay dos factores que creo fundamentales a lo hora de analizar este problema, uno inherente a la interpretación de las cifras y otro relacionado con la calidad del empleo que logran las políticas que se llevan adelante para bajar el desempleo. Es importante tener en cuenta lo antedicho respecto a la forma de medición del desempleo y el punto crítico es que una persona que no trabaja pero que no busca empleo, no es un desempleado. Esto hace que una gran cantidad de personas que no trabajan, no sean consideradas como desempleadas. Esto es un problema en sí mismo, por cierto nada sencillo de revertir mientras no motivemos a estas personas a que busquen un trabajo e intenten ganar su sustento con el producto de su trabajo y no a través de los distintos programas asistencialistas que generan un nivel de ingresos muy magro y con un altísimo costo para el resto de la sociedad. Es imprescindible educar en valores para que esas personas que viven del asistencialismo y no sienten la necesidad de progresar por sus propios medios descubran el valor del trabajo y de la superación con el sacrificio propio, el cual a su vez redunda en beneficio de la sociedad y el país en su conjunto. Respecto a la calidad del empleo, el país se debe un debate, corto, pragmático y eficiente, sobre cual es el modelo de empleo que quiere para su población. Existen en la actualidad diversos programas de empleo, generados fundamentalmente después de la crisis del 2002 y en el transcurso de este período de gobierno, que apuntan a que los sectores más necesitados de la población, logren a través de pequeños préstamos, comenzar con actividades productivas que les generen en un muy corto plazo, ingresos mínimos que le permitan subsistir. Este modelo resultó adecuado en el período post crisis para lograr una rápida inserción laboral en sectores muy necesitados. Sin embargo, en la medida que se mantenga, llevará a la sociedad a situaciones como la actual, con bajos niveles de desempleo, pero con un nivel de vida extremadamente bajo. Actualmente en el país tenemos una gran cantidad de trabajadores independientes y de empresas unipersonales ya que es un modelo que con los años se ha arraigado en nuestra sociedad. Poner tu propio negocio, la señora que teje, el que pone un quiosco en el jardín de su casa, el que hacer artesanías y vende en la feria, el que compra un taxi o pone un pequeño negocio multirubro en el centro. De ejemplos está lleno, pero todos responden a un modelo que brinda una calidad de trabajo muy mala y que tiene muchos problemas a nivel social. Si bien el ser un trabajador independiente y tener su propio negocio puede ser bastante tentador, estos trabajadores tienen grandes desventajas frente a empleados dependientes. A modo de ejemplo, quien tiene su negocio y la rema día a día para llegar a fin de mes, que se olvide del aguinaldo, que se olvide del salario vacacional, que se olvide de la licencia porque es perder plata (si no trabaja no gana dinero, o le paga a alguien para que le mantenga el negocio y ve su ingreso disminuido), si se enferma y no puede trabajar, pierde plata, etc, etc. Las desventajas son muchas y todas llevan a que el nivel de ingresos y las condiciones de trabajo sean inferiores a la de los trabajadores dependientes (por más que estos tengan que cumplir un horario y responder a un jefe). Los mencionados son inconvenientes para el trabajador, pero no son los únicos, sino que también, éste modelo de negocios, tiene un alto índice de informalidad, lo cual perjudica a la sociedad en su conjunto. Quienes trabajan en forma independiente suelen hacer aportes menores que los que deberían, muchas veces por la propia forma en que el negocio es llevado adelante, totalmente carente de control y rigurosidad administrativa y contable. Es muchas veces comprensible, aunque no justificable, debido a falta de formación y conocimiento por parte de los trabajadores. En muchas otras veces es solo por viveza criolla, o la falta absoluta de responsabilidad social o descreimiento en el sistema que tiene el uruguayo. Como en casi todos los aspectos, no hay soluciones únicas y maravillosas, sino que una combinación de diferentes modelos va a ser la que logre atacar la diversidad de problemas y situaciones que la población tiene a la hora de enfrentar el mercado laboral. Pero desde un punto de vista de la calidad del empleo, los modelos individualistas, tan difundidos actualmente, no parecen estar logrando buenos niveles de ingreso en términos generales y sin desconocer el valor que el modelo tuvo para enfrentar la crisis. Hoy en día, el modelo debe cambiar, así como cambio la coyuntura y nuevas y originales formas de mejorar la calidad del empleo de los uruguayos deben desarrollarse. Sin intentar imponer ningún modelo en particular, buscar la forma de que éstas personas logren los beneficios de los trabajadores dependientes tienen, sin intervención estatal, debe ser una prioridad para mejorar el nivel de la población en su conjunto. El estado debe buscar la forma de mejorar la calidad del empleo, ya se alcanzó un nivel de desempleo record, cumplimos con los números y la historia, ahora es tiempo de mejorar. Como corolario, encontré ésta definición y comentarios sobre el asistencialismo que vale la pena leer. Encuesta¿Cree que el modelo de trabajador independiente es el más adecuado? 2 voto/s - 28.57 % 5 voto/s - 71.43 % 0 voto/s - 0 %
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