No a los papelones
Como
adivinarán por el título del artículo, hoy toca cine, y más
especificamente el documental del argentino Eduardo Montes Bradley. Vi
la película a muy poco de su estreno y sin saber más que lo que dice el
trailer y algún que otro comentario que circula por los medio de
prensa. Lamentablemente nos están vendiendo la película como un
documental sobre las plantas de celulosa o sobre el conflicto con
Argentina. Nada más alejado de la realidad y traído de los pelos. Como
bien lo dice su guionista, actor y director durante gran parte de la
película, todo comenzó tratando de contar la historia de Nahuel Maciel,
un falso mapuche y verdadero periodista plagiador, devenido en
ambientalista. La cosa no venía muy bien, ya que resultó difícil
tirarle de la lengua al protagonista de la historia y no estaba nada
jugoso. Aprovechando el hecho de que este "buen señor" participa de la
movida ambientalista y siendo el director rápido para los mandados,
agregó unas cuantas escenas de las distintas fábricas que hay en
Gualeguaychú, unos cuantos comentarios irónicos y salió a vender su
producto a los hermanos uruguayos. Esas pocas escenas y
reflexiones (totalmente personales) junto con algunos bocadillos de
piqueteros diciendo todo tipo de disparates son el único ingrediente
ambientalista de la película. Lo que resta es una buena visión de la
decadencia del pueblo argentino, sus políticos y medios de prensa, que
para quien quiera verlo en el cine está bárbaro, sino basta con mirar
un ratito crónica. Lo jugoso de la película se puede ver en el trailer y aquí se los dejo
Deja tu comentario
Si lo deseas, puedes utilizar los tags html <a>, <p>, <b>,<i>, <br> para dar formato a tu comentario.
Comentario de probando2 publicado el 03/12/2009 a las 04:25:26
alert("proooobando2");
Comentario de probando publicado el 03/12/2009 a las 04:24:35
buenas noooches
Comentario de Negro Lopez publicado el 15/01/2008 a las 19:44:09
Hablan por hablar, nadie vio la pelÃcula. Muy rioplatense lo vuestro. Yo en cambio tuve la oportunidad durante el pasado BAFICI en Baires y me pareció francamente extraordinaria.Honestamente lo siento por MB, vivir en sudamerica debe ser un martirio como el de Guliver en Liliput. Sois unos nanos intelectuales. Salud desde Valecncia, NL.
Comentario de El gran simulador publicado el 19/02/2007 a las 16:46:00
Un hartazgo exasperado, liberador, que permite decir
exactamente lo que se piensa, sin las intermediaciones represivas de la
conveniencia o de la sociabilidad. El gran simulador es una enorme,
ruidosísima puteada contra la estupidez. En la previsible oleada de
críticas que se desató cuando se supo (o se imaginó) el contenido de la
película, muchos calificaron a Montes-Bradley como un mero provocador.
Y eso es justamente lo que es: el provocador que necesitábamos, el que
nos dijera lo que a veces pensamos y nadie se atreve a decir.” Gustavo
Noriega, El Amante, Buenos Aires La
película es un gran teatro del ansurdo llevado por un personaje volcado
al dadaísmo que obliga a reflexionar sobre nuestras propias lenguas
culturales. La irreverenccia de Montes-Bradley es un llamado a la
discusión donde haya menos enojos y más reflexión. Horacio González,
Director de la Biblioteca Nacional. Buenos Aires. “El filme de
Montes Bradley es una sátira, una humorada a risa franca; una farsa
hecha y derecha; una comedia cinematográfica concebida como una
oposición dialéctica; una mirada lúdica, impiadosa, arrojada, quizás
valiente, quizás frívola, o al menos despreocupada pero siempre
divertida o más bien festejante, a una intransigencia colectiva que la
puesta en escena transforma en estupidez consuetudinaria. Un
desenmascaramiento del peronismo rural y urbano desde la vereda de
enfrente, que no queda en la orilla oriental del río Uruguay. Un arrojo
humorístico políticamente más cercano a una rediviva y antipopulista
revisión del Cándido de Voltaire que a cualquier tratado
(anti)marxista.” Ronald Melzer, Brecha, Montevideo. “El
espectador sale remachadamente convencido de que los perseverantes
ecologistas piqueteros sufren de algo parecido a un retraso mental que
les impide disceir claramente entre un poquito de olor a huevo podrido
y una hecatombe ambiental. Véala y comprobará que identificar a los
estúpidos en la película de Montes-Bradley es mucho más fácil que en la
vida real.” Natalia Uval, La diaria, Montevideo. Montes-Bradley
no es un fantasma recorriendo Occidente, pero tanta es la estupidez y
la ceguera reinante, tanta la intolerancia a que a nuestras causas
justas aparezca alguien que se oponga, que desde el vamos, sin que
nadie sepa de qué habla, se convirtió, de un día para otro, en objeto
de escaio público por parte de los asambleístas de Gualeguaychú,
poniendo en evidencia la estupidez que el mismo Montes-Bradley denuncia
en su documental. Guliiermo Piro. Perfil. Buenos Aires. En la
tradición de las Vidas de muertos de Ignacio B. Anzoátegui,
Montes-Bradley es abiertamente escandalizador y recorre ese género
infrecuente que podría clasificarse en una acción única: patear el
tablero Julián Gorodicher. Página/12. Buenos Aires. Con toques
de humor e ironía, la película aporta una lectura distendida y enérgica
del conflicto, que no se ha visto en los medios de cominicación Laura
Gandolfo. Búsqueda. Montevideo. Se carga de ironías y plantea
hipótesis que son de absurdo puro, pero que en su devenir se convierten
en materia de choque para obligar a repensar una situación que nadie
puede aceptar por racional. La película ha sacado su mejor partido a un
proceso presente para convertirse en un valioso ensayo Henry Segura. El
País. Montevideo.
Comentario de Anónimo publicado el 29/01/2007 a las 07:38:00
Solo queria decir que vi la pelicula y me parece una
reverenda porqueria, Realmente una polimorfica porqueria, no se como
los argentinos se precian de hacer esas peliculas tan malas y querer
que la gente pague para verlas. Deberian pagarle a la gente para que
vea sus peliculas, porque todas son una basura, deberian llevarlos
presos por hacer tanta basura, contaminan el medio ambiente y despues
nos dicen a nosotros que ponemos una papelera. Son basura ellos y por
lo tanto ellos son los que contaminan el medioambiente con su presencia. Saludos y muy bueno el foro.
Comentario de Jison publicado el 25/01/2007 a las 11:43:00
Estimado anónimo,
Gracias
por el comentario. Me parece sumamente rico en contenidos y comparto
muchos de lo puntos que menciona, no así otros. Es cierto que
Argentina, al igual que Uruguay y que otros países de América Latina
tienen industrias con niveles de excelencia equiparables a los de
Europa, América del Norte o Asia y sin lugar a dudas, los productos
agropecuarios y vitivinícolas son excelentes y muy valorados en todo el
mundo (muchas veces más valorados que por nosotros mismos). Sin
embargo, no es esto lo que convierte a los pueblos en grandes, muy a
pesar de todas estas cosas, somos pueblos en decadencia. Incluir a
Uruguay en la frase no es una cuestión de bajar el perfil, simplemente
hago la referencia porque creo que corresponde.
Estuve en
Argentina tres veces en el último año y medio dado que tengo familiares
en Bs. As., familiares uruguayos y argentinos, por lo que estoy en
permanente contacto con Argentina (sin contar con la invasión de
programas televisivos que a diario vemos). Realmente, estar en contacto
con la gente es uno de los principales motivos que me llevan a decir
que es una sociedad en decadencia. La violencia cotidiana que se ve en
las calles no es más que un signo de decadencia. Ciclistas insultando
colectiveros, automovilistas insultandose entre sí, personas
arremetiendo unas contra otras por las peatonales céntricas son solo
ejemplos de esto. Uno de los viajes tuve la desgracia de hacerlo en
Buquebus, y digo la desgracia porque ver como la gente corria, se
atropellaba, insultaba y casi golpeaba (hombres y mujere por igual)
intentando entrar antes para obtener un mejor asiento es una gran señal
de decadencia. Es importante notar que en esa masa de gente era
imposible distinguir entre uruguayos y argentinos, distinción que no es
importante, ya que ambas sociedades están en decadencia, solo que nos
cuesta asumirlo.
Respecto al campo científico, estaba al tanto
de la iniciativa de Intel en Argentina y estoy seguro de que debe haber
otras iniciativas similares, al igual que acá y en otros países de
América Latina. Eso suele enorgullecernos bastante y también hacernos
creer que tenemos grandes cerebros y nuestras universidades son una
incubadora de genios. Lamentablemente esto no es así. En el ranking
publicado por London Times Educational Supplement de universidades, la
única universidad de América Latina que aparece es la UNAM de México.
Algunas opiniones sobre este tema ya fueron vertidas en el artículo
"Universidad ¿orgullo de que?"
el cual le invito a leer, así como la opinión de Andres Oppenheimer que
en el se cita. Oppenheimer es un periodista argentino radicado en
Estados Unidos, especialista en América Latina y que ha dado opiniones
sumamente interesantes sobre este tema. Con más profundidad el tema es
tratado en el libro
"Cuentos Chimos" el cual también recomiendo.
Creo
que las observaciones vertidas sobre ambas sociedades son bastante
acertadas, aunque siempre estoy abierto a escuchar las discrepancias.
De todas formas, en ningún caso las mismas pretenden ofender o herir a
nadie, son solo la percepción que tengo.
Jejeje....una buena patada en las p...... de los piqueteros del 'Guayle'. Veremos la obra de Montes-Bradley... Saludos
Comentario de Anónimo publicado el 15/01/2007 a las 07:11:00
SR. Soy
un uruguayo naturalizado argentino, conozco profundamente ambas
mentalidades. Es cierto lo que Ud. dice respecto de que para ver la
decadencia argentina basta ver Cronica TV. Pero le puedo asegurar que
hay una Argentina , que por suerte es la mayor y que no sale en
Cronica, y es aquella con argentinos que son líderes mundiales en
tecnología agropecuaria, en tubos para la industria petrolera, en
turbinas hidroelectricas, el complejo industrial de soja más importante
del mundo, en vinos de calidad, en tener en cada institución cientifica
importante a nivel mundial a un argentino, y muchos otros liderazgos a
nivel latinonamericano. Me parece que a los uruguayos esa realidad los
resiente y siempre buscan compararse con las fragilidades ,
considerandose 'distintos' y quedando al final con la soberbia que le
endilgan a los porteños. Venga a la argentina y descubrala, si es
inteligente ( como parece ) verá por que - por ejemplo- fue elegida por
Intel para crear el único centro de desarrolo de tecnología que existe
fuera de Estados Unidos. Pero sobre todo descubrirá que los argentinos
son los mejores amigos